La Fundación SGAE convoca el Premio SGAE de humor Miguel Gila 2025, que persigue el propósito de reconocer la labor de los autores y autoras que contribuyen al desarrollo del humor escénico en España. Las inscripciones están abiertas hasta el 24 de noviembre de 2025 para todos los socios y socias de SGAE que hayan presentado espectáculos de monólogo o stand-up entre enero y octubre de 2025.
El galardón distingue tres categorías: el Mejor espectáculo de monólogo de humor Miguel Gila, que premia la calidad artística y el uso del humor como herramienta crítica; el Mejor espectáculo revelación de monólogo de humor, destinado a nuevos talentos con menos de tres obras profesionales; y el Premio de honor Miguel Gila, concedido por el jurado a una trayectoria destacada en el ámbito del humor y la cultura.
Los espectáculos finalistas serán seleccionados por un jurado de cinco profesionales de reconocido prestigio, y los premiados recibirán un trofeo conmemorativo en un acto público. La inscripción se realizará a través de este formulario.
Fundación SGAE pone en marcha el Premio SGAE de Humor Miguel Gila en 2024 para impulsar el reconocimiento de todos los y las creadoras que desarrollan su actividad en el campo del monólogo de humor. Sin duda, en los últimos años, este género ha conseguido un enorme desarrollo, generando una importante actividad en todos los rincones del Estado español y, sobre todo, una estrecha relación con un público cada vez más numeroso. En su primera edición, el Premio de honor Miguel Gila recayó en el monologuista melillense Goyo Jiménez.
Este galardón es bautizado en recuerdo de Miguel Gila (1919-2001), uno de los grandes exponentes del monólogo en España. Nacido en Madrid, el humorista, actor y escritor se hizo reconocido en el género del monólogo por su mezcla de ironía, surrealismo y absurdo, utilizando el teléfono como un recurso escénico innovador. A través de falsas conversaciones telefónicas, lograba abordar temas costumbristas pero universales, con un gran ingenio que le permitió conectar con el público, propiciar la reflexión desde la risa y destacar su talento narrativo. Combatiente de la II Guerra Civil Española, canalizó sus memorias en forma de humor crítico y sirvió de revulsivo en una España todavía apagada. Su trabajo como humorista gráfico, en el teatro, el cine, la radio y la televisión le propició un reconocimiento internacional. El Premio Ondas en 1993 y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1996 (entre otros reconocimientos) reflejan su impacto cultural y su legado, que hoy perdura como referente del humor inteligente y humanista.