El mundo del espectáculo llora la pérdida del actor, productor y director teatral Adolfo Fernández, que falleció el pasado viernes 12 de diciembre a los 67 años. Nacido en Sevilla, vivió sin embargo en Bilbao junto a su familia desde los cuatro años, y fue allí durante los 80 donde se sumergió de lleno en la interpretación y la dirección de teatro. No fue hasta finales de los 90 cuando su rostro empieza a hacerse conocido gracias a su salto al cine en películas como Hable con ella (Pedro Almodóvar), pero sobre todo a series como Periodistas o Policías, en el corazón de la calle. La televisión le acompañó durante muchos años, y le ofreció importantes papeles en Patria, Amar en tiempos revueltos o Machos alfa.
Fue el teatro, sin embargo, siempre su gran pasión, y donde con más profusión y convicción trabajó. Fundador, junto a su mujer, Cristina Elso, de la compañía escénica K Producciones, dio la mano a una nueva generación de creadores escénicos y produjo espectáculos como Siveria (cuyo texto sobre dos activistas LGTBIQA+ en la Rusia de Putin conquistó el Premio LAM de la Fundación SGAE), La charca inútil, Yo Satán, Cantando bajo las balas o Ejecución hipotecaria y Vida y muerte de Pier Paolo Pasolini; estos dos fueron galardonados con el Premio Max, en las categorías de Mejor autoría revelación para Miguel Ángel Sánchez y de Mejor adaptación o versión de obra teatral, respectivamente. Él mismo conquistó el Premio Max en 2018 en esta categoría por su trabajo en En la orilla, versión propia de la novela en la que Rafael Chirbes retrataba a la clase política corrupta española. Y en estas lides, dejó lista también antes de partir su último espectáculo, adaptación teatral de la novela de Mayte Lopez Sensación térmica que se estrena en 2026.