Por Tomás Cabané.
Arrancamos con una programación que sigue apostando por la revisión de clásicos y adaptaciones literarias, dejando caer alguna que otra propuesta más vanguardista.
En Bilbao se estrena el clásico de Bertolt Brecht y Kurt Weill, La ópera de los tres centavos protagonizado por Coque Malla, una propuesta que promete actualizar el espíritu crítico y musical de la obra. A ello se suma la presencia de la compañía internacional Hofesh Shechter, con su Theatre of Dreams, una inmersión en el mundo del subconsciente a través de una danza hipnótica e imparable. Asimismo llegará, Fronteras, un proyecto liderado por Carolina Yuste y Eneko Sagardoy, dirigidos por Andrés Lima, ofreciendo una fuerte crítica a la indiferencia de Occidente frente a las crisis humanitarias.

Mientras tanto en Barcelona aparecen propuestas como la de los gemelos Papachristou con Une tentative presque comme une autre, una pieza que investiga la conexión humana a través de la danza y la discapacidad que podrá verse en el Teatre Lliure del 26 al 29 de marzo. Más adelante, en abril, se estrena Èdip & Antígona de Carlota Subirós, una versión libre a partir de una triada de tragedias de Sófocles que pretenden ofrecer un viaje al corazón de nuestra cultura frente a la pérdida de todas las certezas, podrá verse en la Sala Gran del Teatre Nacional de Catalunya. Y a ello se suman los esperados estrenos de Els estunmen de Nao Albet y Marcel Borràs, para reflexionar sobre la figura de los héroes en dimensiones operísticas, y Calentamiento de Rocío Molina, un ejercicio de honestidad sobre el cuerpo en preparación que aterriza en marzo tras su rotundo éxito en Madrid. Con textos de Pablo Messiez y dirección musical de El niño de Elche.
En Sevilla, el Teatro Central continúa con su apuesta por la danza y el teatro físico en lo que supone la última programación diseñada por Manuel Llanes. Uno de los grandes regresos es el de la prestigiosa compañía belga Peeping Tom con Chronicles, donde los creadores se preguntan si este paisaje que crean es el terreno fértil para nuevas creaciones o está hecho de los restos de lo que una vez existió. Además, la programación se completa con propuestas como el estreno de Laura Morales que presenta Ser Pastora, una pieza que apunta a una exploración íntima y simbólica de la identidad y la memoria desde el cuerpo.
Asimismo, en Madrid, el Teatro Español acogerá una nueva versión de Hamlet.01, firmada por Sergi Belbel, un formato íntimo para revisitar al príncipe de Dinamarca desde una óptica contemporánea. También destacamos la presencia y el estreno de creadoras en la cartelera como Cris Blanco con Casi Ninguna Verdad que reflexionará sobre la mentira, la confusión y la construcción de la realidad en el Centro Dramático Nacional. El proyecto de Inés Collado y Cristina Marín-Miró Confidencia de artistas, en el que rescatan la figura de Carmen de Burgos oscilando entre el documento y la teatralidad desde una perspectiva feminista.
Y hacia final de temporada llegará a nave 10 Matadero Guayominí de Laura Garmo y dirigida por Pablo Martínez Bravo, un viaje sobre la identidad, el éxito y la tiranía del fracaso que nos recuerda que la vida no es solo un concurso de talentos y hay que cuidar lo que tenemos cerca. Mientras que en el plano internacional recalaran nombres como Mohamed El Khatib con La vie secrète des vieux que explora el deseo y el amor en la fragilidad de la tercera edad. Y por su parte, la compañía El Conde de Torrefiel, tras su reconocida trayectoria europea debutará en el Centro Dramático Nacional con LEXICON, donde la sangre se convertirá en lenguaje en esa intersección en la que trabajan entre el teatro, la coreografía y el arte sonoro para responder a la cuestión: ¿qué nos define como humanos?