DOMA aborda el concepto de la domesticación como un acto de rebelión a través del cual crear un pulso entre los hitos culturales de la tradición y las formas propias de la hibridación coreográfica. Explora los conceptos de crueldad, abuso de poder y violencia en nombre del honor, las costumbres o las creencias. Una rebelión a través de la danza puramente física que se inspira en las prácticas de resistencia y en los pactos con el conflicto que perturba el orden de las cosas, conscientes de que subvertir la norma es el único camino hacia la salvación.